La semana 37 marca un momento clave: tu embarazo entra en la categoría de "a término". A partir de ahora, tu bebé puede llegar cualquier día y será considerado un nacimiento normal. Por eso estas semanas son las de aprender a leer las señales del cuerpo: distinguir el tapón mucoso de la bolsa rota, el falso trabajo de parto del verdadero, y saber con claridad en qué momento hay que salir para la maternidad.
¿Qué significa "a término"?
La semana 37 es un hito médico importante: a partir de ahí el embarazo se considera a término. Esto significa que tu bebé ya está completamente desarrollado y que, si nace en cualquier momento entre las semanas 37 y 42, se considera un nacimiento normal, sin prematuridad.
La Organización Mundial de la Salud y las sociedades obstétricas afinan un poco más esta clasificación:
| Categoría | Semanas | Detalle |
|---|---|---|
| A término temprano | 37 y 38 | Listo, pero la madurez cerebral y pulmonar gana con las semanas siguientes |
| A término completo | 39 y 40 | Momento óptimo para la mayoría de los bebés |
| A término tardío | 41 | Todavía dentro de lo normal, con seguimiento más estrecho |
En la semana 37 tu bebé pesa alrededor de 2.900 gramos y mide unos 48 centímetros. En la semana 38 ya supera los 3 kilogramos y los 49 centímetros: tiene, más o menos, el tamaño y el peso de un recién nacido.
Las señales del trabajo de parto: cuándo ir a la maternidad
Conocer las señales te da tranquilidad y te ayuda a no salir corriendo por una falsa alarma ni a quedarte en casa cuando hay que ir. Conviene dividirlas en dos grupos.
Señales para estar atenta (sin urgencia)
- Tapón mucoso: un grumo de mucosidad espesa, a veces con un tinte rosado o marrón, que cae al orinar o con el flujo. Es el tapón que sellaba el cuello del útero durante todo el embarazo. Su expulsión indica que el cuello empieza a madurar, pero el parto puede ocurrir horas, días o incluso semanas después.
- Contracciones irregulares y leves: los pródromos pueden durar días e ir y venir.
- Diarrea o náuseas leves: el cuerpo a veces "se limpia" en los días previos al parto.
Señales para ir a la maternidad
- Contracciones regulares (regla 5-1-1): cada 5 minutos, que duran unos 60 segundos y se mantienen así durante más de una hora. En segundos embarazos o partos rápidos, conviene ir antes.
- Ruptura de membranas: si sentís un chorro o un goteo constante de líquido acuoso transparente (o levemente rosado) que no podés controlar, es la bolsa de agua. Llamá a tu médico y andá a la maternidad aunque no tengas contracciones.
- Sangrado rojo brillante: a diferencia del manchado oscuro del tapón mucoso, un sangrado rojo activo requiere atención inmediata.
- Ausencia de movimientos fetales: si tu bebé dejó de moverse, andá de urgencia.
Trabajo de parto falso vs. real: el resumen
Es la gran pregunta de estas semanas. La forma más confiable de distinguirlos:
- Las contracciones del trabajo de parto real no ceden con el movimiento, los cambios de posición ni la hidratación.
- Aumentan de manera gradual en intensidad, duración y frecuencia.
- El dolor suele empezar en la espalda baja y se irradia hacia adelante, "envolviendo" la panza.
- Ante la duda, siempre es mejor consultar. Ningún médico ni partera se va a molestar porque vayas y resulte falsa alarma; es parte normal del proceso.
Tus controles en esta etapa
A partir de la semana 37 los controles son semanales. Si todavía no te hicieron el hisopado para estreptococo del grupo B (EGB), es probable que te lo indiquen ahora: si el resultado es positivo, vas a recibir antibiótico durante el trabajo de parto para proteger al bebé. También se controla la presión arterial, el peso, los latidos del bebé y su posición. En Argentina, todo este seguimiento final está cubierto por el Plan Materno Infantil en el sistema público y es de cobertura obligatoria en obras sociales y prepagas. Confirmá que tengas resuelta la admisión en tu maternidad y la documentación a mano.
El plan de parto: definir tus preferencias
Estas semanas son ideales para cerrar tu plan de parto, un documento sencillo donde dejás por escrito tus preferencias para acompañar el nacimiento. No es un contrato rígido —el parto puede cambiar de rumbo y la prioridad siempre es la salud de los dos—, pero ayuda a que el equipo conozca lo que es importante para vos. Algunos puntos que podés incluir:
- Quién querés que te acompañe durante el trabajo de parto y el nacimiento.
- Tus preferencias sobre el manejo del dolor (analgesia, métodos no farmacológicos).
- Libertad de movimiento y de elegir posiciones durante la dilatación.
- El deseo de contacto piel a piel inmediato y de favorecer la primera teta.
- El pinzamiento oportuno (no inmediato) del cordón umbilical, cuando es posible.
En Argentina, la Ley 25.929 de Parto Respetado reconoce tu derecho a estar acompañada, a recibir información clara, a participar en las decisiones y a un trato respetuoso. Conocer tus derechos te da más tranquilidad para vivir el momento.
Métodos para acompañar el dolor
El dolor del trabajo de parto es muy variable de una mujer a otra. Conviene conocer las opciones con anticipación para decidir con calma:
| Método | En qué consiste |
|---|---|
| Movimiento y posiciones | Caminar, pelota de parto, balanceo; ayudan a tolerar las contracciones |
| Respiración y relajación | Técnicas aprendidas en el preparto para manejar cada contracción |
| Calor / hidroterapia | Compresas tibias o ducha caliente para aliviar la zona lumbar |
| Analgesia peridural | Anestesia regional que reduce significativamente el dolor; la coloca el anestesiólogo |
Ninguna opción es "mejor" que otra en abstracto: la decisión es tuya y podés cambiar de idea durante el trabajo de parto. Conversá tus preferencias con tu obstetra antes y no dudes en pedir lo que necesites en el momento.
La mamá en la semana 37-38
La incomodidad llega a su punto máximo. La panza es enorme, moverse cuesta, dormir es difícil y la anticipación puede volverse abrumadora. Es completamente normal sentir una mezcla de emoción, miedo, impaciencia y cansancio, a veces todo junto y en el mismo día.
Algunas cosas que ayudan en estos últimos días:
- Descansar todo lo que puedas: estás por correr un maratón y conviene llegar con energía.
- Disfrutar de tiempo tranquilo con tu pareja o tu familia.
- Cerrar los pendientes del plan de parto y terminar las clases de preparto si te quedaron.
- Repasar mentalmente el camino a la maternidad y quién te va a acompañar.
Señales de alarma: cuándo ir de inmediato
- Ruptura de bolsa (chorro o goteo de líquido), tengas o no contracciones.
- Sangrado rojo activo y abundante.
- Contracciones regulares y crecientes según la regla 5-1-1.
- Disminución o ausencia de movimientos del bebé.
- Dolor de cabeza intenso, visión borrosa, dolor en la boca del estómago o hinchazón brusca de cara y manos (signos de preeclampsia), que pueden aparecer incluso al final del embarazo.
Las semanas 37 y 38 te ponen en la antesala del nacimiento. Tu bebé está listo y vos también: tené el bolso pronto, la documentación a mano y las señales claras. Descansá, confiá en tu cuerpo y en tu equipo médico, y prepará el corazón. El encuentro que esperaste todos estos meses está a la vuelta de la esquina.