Contenido revisado por especialistas Actualizado semanalmente +50,000 familias nos leen
Embarazo Semana a Semana

Semana 8 del embarazo: ya no es embrión, ¡es feto!

5/5 · 1 votos
Semana 8 del embarazo: ya no es embrión, ¡es feto!

En la semana 8 el embrión se convierte oficialmente en feto. Todos los órganos principales están presentes. Las náuseas pueden estar en su punto más alto. Todo lo que pasa esta semana.

⚕️ Aviso médico: Este artículo es únicamente informativo. Consultá siempre con tu médico de cabecera, obstetra o el especialista correspondiente ante cualquier duda.

La semana 8 marca un hito importante: el embrión se convierte oficialmente en feto. Todos los órganos principales ya están presentes y, a partir de ahora, el trabajo será crecer y madurar. Para muchas mujeres, esta es también la semana de la primera consulta obstétrica y, a veces, del pico de las náuseas. Te contamos todo lo que pasa.

De embrión a feto: un hito importante

A partir de la semana 8 (algunos textos lo ubican entre la semana 9 y 10), el embrión pasa a llamarse feto. No es solo un cambio de nombre: significa que todos los órganos principales ya están formados en su estructura básica, y la etapa que sigue es la de crecimiento y maduración.

El feto mide unos 1,5 a 2 cm y pesa alrededor de 1 gramo, el tamaño de una frutilla pequeña. Es diminuto, pero ya completísimo en su estructura fundamental.

La distinción entre embrión y feto no es solo terminológica: marca el fin del período embrionario (de la semana 3 a la 8), que es la etapa de mayor formación de órganos y, por lo tanto, la más sensible a sustancias dañinas. A partir de aquí comienza el período fetal, en el que esos órganos crecen y maduran. Esto significa que, si cuidaste bien tu embarazo en estas primeras semanas, atravesaste el momento de mayor vulnerabilidad del desarrollo. De todos modos, el cuidado debe continuar durante toda la gestación.

¿Qué órganos ya están formados?

En la semana 8, los sistemas vitales están sorprendentemente avanzados:

  • Corazón: late entre 150 y 170 veces por minuto, más rápido que el de un adulto.
  • Cerebro: sus dos hemisferios se están definiendo y crece a gran velocidad.
  • Estómago e intestinos: presentes, aunque todavía parcialmente fuera del abdomen; se retraen hacia adentro alrededor de la semana 11.
  • Hígado: ya produce glóbulos rojos.
  • Riñones: producen orina, que va al líquido amniótico.
  • Pulmones: en etapa muy inicial; madurarán mucho más adelante.

Desarrollo físico notable

El aspecto del feto se vuelve cada vez más reconocible:

  • Los dedos de las manos y los pies están casi completamente formados.
  • Ya tiene párpados, aunque cerrados y soldados; se abrirán alrededor de la semana 26.
  • La nariz y los labios son visibles.
  • La cola embrionaria casi desapareció.
  • Realiza pequeños movimientos espontáneos, aunque no los sentirás hasta el segundo trimestre.
AspectoEn la semana 8
Tamaño1,5 a 2 cm; cerca de 1 gramo.
Frecuencia cardíaca150 a 170 latidos por minuto.
DenominaciónPasa de embrión a feto.
Órganos principalesTodos presentes; ahora crecen y maduran.

El líquido amniótico y el entorno del feto

En esta etapa, el feto flota en el líquido amniótico dentro del saco amniótico. Este líquido cumple funciones esenciales: amortigua los golpes, mantiene una temperatura estable, permite que el feto se mueva con libertad (lo que es clave para el desarrollo de músculos y articulaciones) y contribuye a la maduración de los pulmones y el sistema digestivo. El feto traga pequeñas cantidades de líquido y luego las elimina como orina, en un ciclo constante que se mantendrá durante todo el embarazo. Este entorno acuático protegido es, literalmente, el primer hogar del bebé.

Síntomas en la semana 8

Para muchas mujeres, la semana 8 es cuando las náuseas están en su punto máximo. Esto es completamente normal y suele reflejar que la hCG está en niveles altos y el embarazo progresa bien. Entre los síntomas más frecuentes:

  • Náuseas con o sin vómitos, que pueden durar todo el día.
  • Fatiga intensa.
  • Pechos más grandes y doloridos.
  • Cambios de humor.
  • Aversiones alimentarias y antojos.
  • Mayor sensibilidad a los olores.

Recordá que, si tus síntomas son leves o casi inexistentes, tampoco hay motivo de preocupación: la intensidad varía mucho entre mujeres. La fluctuación de los síntomas de un día a otro también es normal y no debe interpretarse como una señal de que algo va mal. Lo que verdaderamente importa en esta etapa es cumplir con el primer control prenatal, donde el médico podrá confirmar que todo evoluciona bien.

Cómo sobrellevar las náuseas de la semana 8

Como esta suele ser la semana más intensa, vale la pena tener a mano algunas estrategias concretas:

  • Comé porciones pequeñas y frecuentes; nunca llegues a tener el estómago completamente vacío.
  • Tené galletitas de agua en la mesa de luz para comer algo antes de levantarte.
  • Probá el jengibre en infusión o en galletas, que tiene evidencia de aliviar las náuseas.
  • Evitá olores fuertes y alimentos grasos o muy condimentados.
  • Mantenete hidratada con sorbos pequeños y frecuentes a lo largo del día.
  • Si las náuseas te impiden alimentarte o hidratarte, consultá: existen medicamentos seguros que tu médico puede indicar.

La primera consulta obstétrica

Si todavía no fuiste al médico, esta es la semana ideal. En la primera consulta prenatal generalmente se realizan:

  • Ecografía para confirmar el latido y la edad gestacional.
  • Análisis de sangre completos: grupo y factor Rh, hemograma, glucemia, VDRL (sífilis), Chagas, toxoplasmosis, rubéola y HIV, entre otros.
  • Toma de presión arterial y peso.
  • Evaluación de antecedentes médicos y familiares.
  • Indicación de suplementos (ácido fólico y, según el caso, hierro).

Este primer control es la base de todo el seguimiento del embarazo y permite detectar a tiempo cualquier situación que requiera atención especial.

El control prenatal en Argentina

En Argentina, el control del embarazo está garantizado por el Plan Materno Infantil y cubierto por obras sociales y prepagas. El sistema público entrega ácido fólico y hierro de forma gratuita y ofrece los estudios prenatales básicos sin costo. La Ley 25.929 de Parto Respetado reconoce tu derecho a recibir información clara, a participar en las decisiones y a ser tratada con respeto durante todo el proceso. Cumplir con los controles desde el primer trimestre es la mejor manera de cuidar tu salud y la del bebé.

Cuándo consultar: señales de alarma

Buscá atención médica sin demora si aparece:

  • Sangrado vaginal abundante o con coágulos.
  • Dolor abdominal intenso, especialmente de un solo lado.
  • Vómitos tan frecuentes que no podés retener líquidos (hiperemesis gravídica).
  • Signos de deshidratación: boca seca, orina escasa y oscura, mareos importantes.
  • Fiebre alta o ardor al orinar.

Emociones en esta etapa

La semana 8 no es solo un momento de cambios físicos, también lo es a nivel emocional. Es habitual sentir una mezcla de alegría, ansiedad e incluso miedo, sobre todo si todavía no compartiste la noticia o si tuviste pérdidas anteriores. Muchas parejas eligen esperar hasta el final del primer trimestre (alrededor de la semana 12-14) para contarlo, cuando el riesgo de pérdida disminuye y se acerca la ecografía del primer trimestre. No hay una regla: hacé lo que te resulte más cómodo y contá con tu red de apoyo. Si la ansiedad o la angustia se vuelven difíciles de manejar, hablalo con tu obstetra, que puede orientarte o derivarte para acompañamiento psicológico.

Hábitos saludables para sostener

Estas semanas son ideales para afianzar rutinas que te acompañarán todo el embarazo:

  • Seguí tomando el ácido fólico todos los días, y el hierro si tu médico lo indicó.
  • Mantené una alimentación variada y buena hidratación.
  • Realizá actividad física moderada si tu médico la autoriza (caminatas, natación, yoga prenatal).
  • Descansá lo suficiente: el cuerpo está trabajando intensamente.
  • Evitá por completo alcohol, tabaco y automedicación.

Próximo paso: las próximas semanas

Con el primer trimestre avanzando, en las semanas siguientes el feto seguirá creciendo y madurando, y hacia las semanas 12 a 14 muchas mujeres notan un alivio importante de las náuseas. Pronto llegará la ecografía del primer trimestre (semana 11 a 14), un control clave del embarazo. Mientras tanto, mantené tus controles, cuidá tu alimentación y descansá todo lo que tu cuerpo te pida.

¿Te resultó útil este artículo?
👍 1 1 votos · 100% útil 👎 0
Compartir: